Orwell: Un visionario (VII)

No podía faltar en la distópica novela 1984, un gabinete que se encargue de todo aquello relacionado con la Paz, Por dicha razón los pensantes de dicho gobierno crearon el Ministerio de la Paz que, como podrán suponer, se encargaba de todo lo contrario, siguiendo con la manipulación del lenguaje muy característico de los regímenes social-comunistas y totalitarios.

Dicho Ministerio se encargaba de asuntos relacionados con la guerra teniendo, como premisa fundamental, que la misma fuera permanente y duradera. Su estrategia radicaba en enfocar la atención en problemas que distrajeran a los ciudadanos de los problemas del país, echando la culpa a otros.

Principalmente, en la novela, buscaban un problema eterno con otro país y, de esa forma, el odio y el miedo se enfocaban hacia afuera. Pero claro, hoy en día es más difícil buscar el enemigo fuera, aunque han conseguido encontrar un enemigo que, además es invisible: el coronavirus. La pandemia les ha venido de perlas para encauzar el odio y el miedo por los derroteros que les interesan.

El gobierno social-comunista que soportamos y que se encarga de destruir nuestro país, en todos los sentidos está camino de batir todos los récords de difusión y propagación del odio y del enfrentamiento en la sociedad,

Para ello cuentan con un sinfín de auténticos sicarios capaces de cualquier cosa con tal de conseguir sus objetivos ideológicos y a los cuales el bienestar de los españoles y la Patria les importan, y perdón por la expresión, un huevo.

Su forma de actuación es la clásica que ha usado el comunismo desde la época de su ideólogo Marx: usar la Mentira como motor de su destrucción de la libertad y someter a los pueblos usando el mantra de que lo hacen por su bien y por el amor hacia ellos.

Han creado un sinfín de enemigos, a los que es necesario odiar, para demostrar la gratitud a los lideres que, por infusión divina, han nacido para velar por la seguridad de toda la Humanidad. La lista de adversarios incluye a fascistas, nazis, españoles, homófobos, feminicidas, amantes de la familia, respetuosos con el orden, destructores del planeta, blancos, anticomunistas, resumiendo, todo aquel que sea contrario a su religión liberticida.

Dentro de este Ministerio del Amor, encontramos a un sinfín de personajes abyectos, que disfrutan divulgando, el odio y el miedo. Vamos a dar un repaso a algunos de ellos:

El Diablo sobre ruedas, Echeminga para sus amigos. Instigador y máximo exponente del terrorismo callejero. Rastrero, estafador, defraudador, cobarde y chaquetero (pasó de Ciudadanos a los podemonguers).

Macho Alfa. Quizás es entendible su peligrosidad, al tener problemas con su nombre y primer apellido; para un comunista, que su nombre sea Pablo (recordemos la figura de San Pablo) y su apellido Iglesias (conjunto de personas que profesan la religión cristiana), debe de ser algo así como un castigo divino, que está claro no ha superado. Amén de sus antecedentes familiares. Con instintos violentos, azuza a todos sus seguidores a usar el terrorismo y la violencia como modo de vida.

El Come Hamburguesas de Chueca. El Maricón; Fiscal General del Estado dixit. Es otro de los distinguidos manipuladores de la deriva destructiva de nuestro país. Pero, seguramente, todos sus actos estarán justificados por su infinita capacidad de amar. Puede ser, sin ningún lugar a dudas el peor ministro del Interior desde la época de Recaredo (si lo hubiera habido entonces).

Tiene como misión que reine el orden en el país, pero, como está mandado, hace todo lo contrario, propugna el caos. Desprecia con saña a sus propias Fuerzas de Seguridad, dejándolas a los pies de las turbas criminales de sus socios de gobierno. Pero no contento con ello, y para demostrar el amor que siente por los terroristas, impide  a sus subordinados que cumplan con su cometido, que no es otro que defender a los ciudadanos y preservar la convivencia y libertad en España. Es otro incendiario ya que, con sus decisiones, pone una alfombra de oro a los enemigos de España. ¿Cabría pensar que les pone la alfombra a los suyos?

Todo esto se entiende ya que, el Doctor Fraude, que este , es el verdadero culpable de los desmadres de este Ministerio del Amor, sigue con su brújula que le lleva por la vida: La Mentira. Eso sí, sigue, al pie de la letra, todas las consignas comunistas, sobre todo esa de “di una cosa y haz todo lo contrario”. Todo vale con tal de seguir subido en el poder y, que no se nos olvide esto: llevándoselo crudo todos los meses.

Claro, lo de llevárselo crudo, es una constante en el Historia del PSOE. Hagamos un poco de Memoria Histórica, que tanto le gusta al del Falcon. Corría el año 1939, cuando el socialista Indalecio Prieto, en dura pugna con otro socialista Juan Negrín, se llevó de España a Méjico, en el barco “Vita” la nada despreciable cifra de 2.000 millones de pesetas, consiguiendo, de esa forma, vivir como un rico exiliado.

¿Debemos pensar que todas estas cosas son por amor? O más bien ¿Por indicaciones del mamporrero Rasputín Redondo, que es quien guía las decisiones del Doctor Fraude?

Debemos tener cuidado con los comunistas que dicen luchar por nuestro bien. Recordemos esa frase “Hay Amores Que Matan”.

Acabaremos en el siguiente capítulo este repaso a 1984, con el Ministerio que nos queda: el de la Abundancia

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

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