Regresa la atleta de Castellón Claudia Conte

Regresa la atleta de Castellón Claudia Conte

Claudia Conte está de regreso tras superar una lesión en la espalda y competirá este fin de semana, sábado y domingo, en el Décastar.

 

El sábado, minutos antes de las doce en punto, en Talence, en el extrarradio de Burdeos, resonará el disparo que marcará el inicio de un nuevo capítulo en la vida de Claudia Conte. Sin más pensamientos que llegar a la primera valla y superarla, esta talentosa atleta del Playas de Castellón se lanzará a correr. Luego, se enfocará en la siguiente valla, y así sucesivamente, hasta llegar al final. En tan solo trece segundos, resumirá lo que han sido los últimos trece meses de su vida.

Claudia está de regreso tras superar una lesión en la espalda y competirá este fin de semana, sábado y domingo, en el Décastar, uno de los eventos más prestigiosos de pruebas combinadas en el mundo.

La semana pasada estaba muy asustada, pero ahora me siento un poco más tranquila.

Confiesa días antes de partir hacia Francia.

El recuerdo de su retirada durante el heptatlón del Campeonato Europeo de Múnich aún está fresco en su mente: fue el 17 de agosto de 2022. No olvida el dolor insoportable en la espalda que la obligó a abandonar después de tres pruebas, incluyendo el lanzamiento de peso, a pesar de los medicamentos que había tomado. Ese mismo problema ya lo había sentido unas semanas antes en Eugene. A pesar de ello, Claudia mostró su espíritu competitivo y logró un noveno lugar en el Mundial, estableciendo una nueva marca personal de 6.194 puntos. Sin embargo, el segundo día de competición fue mucho más doloroso debido a las molestias.

Claudia cree que el problema se originó en el heptatlón que realizó en Arona a principios de junio, cuando sintió un agudo pinchazo durante el lanzamiento de jabalina que la llevó a usar una faja por primera vez. Ya en mayo, durante el Campeonato de España Universitario, había sentido molestias. Tras su regreso a Castellón después de Arona, notó que el dolor aumentaba cada vez que levantaba pesas en el gimnasio. Decidió suspender su entrenamiento de fuerza hasta el Campeonato de España en Nerja, a finales de junio. Fue entonces cuando su entrenadora, Manoli Alonso, le comunicó que solo asistirían al Mundial si Claudia estaba en condiciones de establecer una nueva marca personal.

Con la ayuda del fisioterapeuta Rubén Mateu, quien había trabajado previamente con Serena Williams, Claudia pudo volver a entrenar con pesas y compitió en Oregón.

En ese momento, Claudia Conte estaba tratando de lidiar con la situación, aunque fuera de una manera bastante difícil. En aquellos días, se encontraba tomando tres ibuprofenos al día.

Desde el mitin de Arona, tenía dolor en el lado izquierdo, pero dos días antes del Mundial, el dolor se trasladó al lado derecho, lo cual me pareció extraño. Llevaba mucho tiempo usando antiinflamatorios, y el día de la prueba de jabalina tuvieron que aplicarme Voltaren. No podía lanzar. En ese momento, debía tener un edema en la vértebra, pero lo estaba encubriendo. Mucha gente me decía que era normal y nadie le daba importancia.

Relató.

Antes de su viaje a Múnich, le recetaron Diazepam. Claudia estaba decidida a competir en el Campeonato Europeo y acabó forzando su cuerpo al límite. Después de la competición, exhausta, fue al médico del equipo para pedirle más medicamentos para el dolor. Christophe Ramírez le dijo que no podía continuar abusando de esos medicamentos, que debía aguantar el dolor.

Fueron días de un dolor insoportable.

Recuerda.

Un mes después, se sometió a una resonancia, en ese momento ya le costaba mucho levantarse de una silla, entre otros movimientos cotidianos. Luego, se realizó un TAC. Los médicos le indicaron que debía usar un corsé las 24 horas del día, solo podía quitárselo para ducharse. Además, durante la noche, recibió terapia magnética. Esto continuó durante tres meses, de octubre a diciembre. El problema estaba centrado en la vértebra L5.

Claudia explica,

La vértebra, además del anillo que todos tenemos en la cabeza, tiene unas extensiones que pueden fracturarse en lo que se llama espondilolisis. Sin embargo, eso no era tan grave como la fractura por estrés que tenía en el otro lado de la vértebra, con un edema bastante grande.

Los tres meses de inmovilización parcial de su espalda la debilitaron considerablemente. Durante ese tiempo, se centró en fortalecer su zona central del cuerpo y realizar ejercicios abdominales. El primer gran avance llegó con la oportunidad de correr dentro de una piscina utilizando un flotador. Esto posteriormente dio paso a la bicicleta estática y a algunas máquinas de fuerza asistida, siempre con la espalda en una posición fija. Durante este período, Claudia también aprovechó un descanso para realizar unas prácticas en Zaragoza, ya que está estudiando Diseño y solo le falta aprobar una asignatura y completar su Trabajo de Fin de Grado. De hecho, fue la responsable de diseñar las colchonetas utilizadas en el Mundial de Budapest.

A pesar de estar clasificada para el Mundial, Claudia no se sentía lista. Su regreso a los entrenamientos, en muchos días solitarios y a un ritmo significativamente más lento que el de sus compañeros, la dejó desanimada y con nuevas molestias en los gemelos y los pies. Tuvo que usar plantillas y, en muchas semanas, después de cada avance, se encontraba retrocediendo. Era como enfrentar obstáculo tras obstáculo, trece meses de sufrimiento. Algunos días, cuando tenía la menstruación o fiebre, su espalda volvía a doler, lo que la hacía revivir sus miedos y dudas. Claudia recuerda,

Me ponía nerviosa porque pensaba que estaba volviendo a competir. Pero no era el momento.

Durante el verano, Claudia se reunió con varios de sus compañeros y viajó a Budapest para presenciar el Mundial, aunque no como competidora, sino como espectadora. Sin embargo, al final del día, cuando sus compañeros se dirigían a cenas y fiestas, ella se retiraba a la cama para entrenar temprano al día siguiente. Requería una gran disciplina y una fuerte determinación para recuperar su lugar entre las mejores atletas de España. En septiembre, Claudia tenía la esperanza de competir en el Mundial, pero a medida que pasaba el tiempo, ajustaba y retrasaba sus objetivos. El último en la lista era el Décastar de Talence. Claudia comenta,

Aquí estoy, a punto de reaparecer. El único problema es que este año el nivel es muy alto y temo no estar a la altura. Todavía no estoy en mi mejor forma. En este momento, me encuentro en un estado similar al que tendría en mayo en una temporada normal. Siento que me falta confianza y que necesito trabajar mucho más en las técnicas. Realmente tengo dudas y miedo de volver a lesionarme, pero tengo que dar este paso.

Claudia, preparada por su entrenadora Manoli Alonso, no quería terminar el año sin participar en un heptatlón. Esta competición también otorga puntos para la clasificación a los Juegos de París, un objetivo ahora alcanzable y ambicioso. Es su momento de resurgir. En las últimas semanas, ha visitado a su fisioterapeuta con regularidad, y en su viaje a Talence estará acompañada por su mejor amiga, Sara Gil, quien ha estudiado Nutrición y Fisioterapia.

Estos dos aspectos fueron esenciales en su proceso de recuperación durante los últimos trece meses. Jesús Lavanda, su nutricionista, ajustó su dieta para satisfacer sus nuevas necesidades, evitando alimentos inflamatorios y manteniendo un peso adecuado. Sin embargo, Claudia decidió prescindir de la ayuda psicológica. Comentó,

He tenido mucho apoyo de muchas personas en estos meses. Cada uno enfrenta las cosas a su manera, y mi manera fue esta. Sentí que quería superarlo por mí misma. Hubo momentos difíciles, pero tenía que pasar por ellos. No sentí que necesitara la ayuda de un especialista, sentí que tenía que salir adelante por mis propios medios. Y así lo hice.

Ella encontró consuelo en el apoyo de su familia, la música rap atronadora en sus oídos, lecturas ligeras y las conversaciones con su amiga María Vicente, quien también se estaba recuperando de una lesión y competía en heptatlón. Ellas se entendían, compartían sus penas y sabían exactamente de lo que la otra estaba hablando. Ambas están ahora listas para mirar hacia París. Claudia será la primera en dar el paso, con un disparo en Talence y diez vallas por delante, junto con siete pruebas más en el camino.