Transformación del «Camí La Ratlla» de Castellón

Los trabajos de pavimentación y jardinería completarán el proyecto, cofinanciado por el consistorio y los fondos europeos FEDER.

 

Castelló ultima la transformación del Camí la Ratlla en un corredor seguro, ciclopeatonal y sostenible. El vial, que va a estar operativo en la segunda mitad del verano, mejorará el ambiente y la conectividad con Benicàssim.

Así lo asevera la alcaldesa, Amparo Marco.

La reurbanización del Camí la Ratlla, uno de los enlaces directos entre Castelló y Benicàssim, entra en su recta final y va a estar operativo antes que concluya el verano. La actuación, con un presupuesto de 1,4 millones de euros (tras una modificación del proyecto para introducir mejoras por 105.957 euros más, excluido el IVA), está cofinanciada al cincuenta por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y fortalecerá la seguridad vial; va a mejorar la movilidad viaria, peatonal y corredor entre las dos localidades y sumará un enlace verde que va a poner en valor la acequia del Coto Arrocero. Así lo expone la alcaldesa de Castelló, Amparo Marco que además subraya,

Con este nuevo eje, la ciudad de Castelló gana un espacio de camino tanto corredor como peatonal, en el que la seguridad vial de todas y cada una de las personas usuarias y automóviles se ve aumentada. Y, aparte de progresar en el entorno, esta rehabilitación va a mejorar la conectividad de la vía con otros caminos y carreteras entre Castelló y Benicàssim.

Está previsto que los trabajos, que se extienden sobre una longitud de 1,3 kilómetros, a partir de la glorieta de la CV-149 hasta el camino del Serradal, concluyan antes de que finalice el verano. Ahora quedan pendientes las obras de pavimentación del vial y la jardinería, como la instalación de la barandilla que fortalecerá la seguridad del camino peatonal que transcurre paralelamente a la acequia y va a ayudar a acotar exactamente la misma. Desde esa zona de camino se va a poder observar además de esto la avifauna que habita este espacio natural.La reurbanización del Camí la Ratlla ha obligado a desviar el eje del camino cara el norte para reducir las cargas sobre la citada acequia. Además de esto se han efectuado esenciales movimientos de tierra, elevando la rasante de la superficie de rodadura; obras de drenaje; encintados de bordillo; aglomerado asfáltico en caliente; como tareas de señalización, equipamientos, jardinería y riego, y reposición de servicios.

La solución incorporada en la Camí la Ratlla prosigue en general los criterios establecidos en el Camí La Plana, otra de las actuaciones con financiación europea.

Conforme apuntan desde el departamento técnico responsable del proyecto. Así, permanece el ancho de 5,6 metros para el paso de vehículos y la colocación de pasos elevados moderadores de velocidad.

Ha sido fundamental efectuar un firme conveniente para el tráfico que debe aguantar este camino a lo largo de su vida útil.

Han comunicado exactamente las mismas fuentes.

El Camí la Ratlla va a pasar de esta forma, en escasas semanas, de ser un vial exclusivo para vehículos, con dos sentidos de circulación y sin área para corredores y peatones, a transformarse en un enlace viario más seguro y añadir un carril bicicleta y un camino peatonal.

Desde la perspectiva de la mejora de la seguridad vial, el renovado Camí la Ratlla incorpora una calzada de doble sentido de 5’6 metros de ancho, un carril bicicleta de cincuenta centímetros y una zona de camino exclusiva para los peatones. Tanto el carril bicicleta (margen izquierda del vial, en dirección al mar), como el peatonal (que queda a la derecha), disponen de una banda de separación con la calzada en la que se plantará vegetación.

Por su lado, y en materia de sostenibilidad, todo el trazado va a contar con especies arbóreas y arborescentes autóctonas, resguardando así las especies locales y reduciendo los costos de mantenimiento al estar adaptadas a las condiciones climáticas de la zona. Su localización seguirá el formato de jardineras laterales implantado en el Camí la Plana.

El proyecto ha contemplado la mejora de trescientos metros de aceras para llenar la conexión la parte más cercana al mar. Asimismo se ha empleado asfalto reciclado y fonoabsorbente para reducir la polución acústica y se ha optado por la iluminación con tecnología LED del vial.