Un grupo de investigadores de la UJI recibe el galardón de la Sociedad de Epidemiología Española

El objetivo de la investigación ha sido el aportar soluciones científicas aplicadas a la emergencia de salud pública mundial ocasionada por la llegada de la Covid-19.

 

El trabajo efectuado por el conjunto interdisciplinar de investigación creado en la Universitat Jaume I de Castelló al comienzo de la pandemia en estrecha cooperación con la Sección de Epidemiología del Centro de Salud Pública de Castellón, e integrado por una quincena de investigadores e investigadoras, ha sido premiado por la Sociedad de Epidemiología Española con el Premio 2022 José María Mayoral de Vigilancia en Salud Pública.

El conjunto, que reúne experiencia en las áreas de la epidemiología de campo, epidemiología ambiental, sanidad ambiental, microbiología y biología molecular, calidad del aire y epidemiología de las aguas residuales, fue constituido con el objetivo de aportar soluciones científicas aplicadas a la resolución de inconvenientes sanitarios, y específicamente, a la urgencia de salud pública mundial ocasionada por la llegada de la Covid-19.

El trabajo premiado ‘Utilidad de integrar las muestras ambientales en el estudio epidemiológico de campo en brotes de Covid-19. Informe epidemiológico de casos prácticos‘ se ha centrado en el desarrollo de metodologías de trabajo para la detección y cuantificación de material genético del SARS-CoV-2 en diferentes matrices ambientales, como aguas residuales y aire; como su siguiente estudio epidemiológico con el propósito de contribuir a su control.

Uno de los aspectos renovadores ha sido la cooperación, simbiótica y mantenida, que se ha establecido entre la administración y la universidad pública que ha tolerado efectuar una trasferencia de conocimiento y aplicar los resultados de la investigación a la práctica epidemiológica, casi en tiempo real. Además de esto, se ha mantenido en el tiempo y ha contribuido al control de veinte brotes en los últimos dos años.

La comunicación y el diálogo entre las distintas disciplinas ha sido esencial para trasladar y amoldar protocolos de unas áreas a otras. Merced a ello, se ha añadido la interdisciplinariedad en el diseño de las herramientas suministradas a los epidemiólogos de campo que han contribuido a la resolución de los brotes. Concretamente, se han amoldado técnicas de recogida de muestras ambientales de aguas y aire y métodos microbiológicos de análisis de muestras clínicas al análisis de las nuevas matrices aguas residuales y filtros de recogida de aerosoles.

TRANSFERENCIA DE CONOCIMIENTOS
Ello ha configurado la trasferencia de conocimientos prácticamente en tiempo real a la sociedad, al administrar e integrar información ambiental que ha apoyado la resolución de brotes epidemiológicos en el ámbito local, y se han puesto a predisposición de la comunidad científica herramientas de medida del virus en las matrices ambientales estudiadas –agua y aire– para su resolución en otras zonas geográficas.

Otro aspecto original de la metodología propuesta es que atrapa información tanto de los casos contagiados sintomáticos como de los asintomáticos y ofrece información integral y pormenorizada para el trabajo de los epidemiólogos de campo. Además de esto, facilita la resolución de brotes de Covid-19, como en el caso de un centro de atención a personas mayores, en el que se confirmaron los puntos de elevada transmisión y los lugares y circunstancias que favorecían el hipercontagio en ciertos espacios interiores.

El equipo de trabajo ha estado integrado por Juana María Delgado-Saborit, Juan Bellido Blasco, Marisa Rebagliato, Paula Carrasco Espi, María Barberá Riera, Carlos Alfaro Pérez, Simona Porru y Estefanía Aparicio Llopis del Grupo de Epidemiología Perinatal, Salud Ambiental e Investigación Clínica; Rosa de Llanos del Conjunto de Microbiología de los Patógenos Oportunistas y su Impacto en Salud Humana; Manuela Barneo-Muñoz y Rocío Cejudo-Marín de la Unidad Predepartamental de Medicina; Juan Carlos Gascó Laborda, del Conjunto LIFE (Physical Activity, Fitness and Health); Vicente Esteve Cano del Conjunto de Riesgos Ambientales y Laborales, y Lubertus Bijlsma y Félix Hernández Hernández del Instituto Universitario de Plaguicidas y Aguas.