Vila-real eleva al Pleno un presupuesto de 52,5 millones que rebaja deuda y garantiza servicio

Vila-real eleva al Pleno un presupuesto de 52,5 millones que rebaja deuda y garantiza servicio

Las cuentas elaboradas por el equipo de gobierno ascienden a 52.550.000 euros y responden a tres objetivos centrales: garantizar, mejorar y mantener los servicios municipales, incorporando los proyectos que aún no han podido ejecutarse por la ralentización que ha supuesto el virus; la reducción de la deuda municipal, que en este momento supera el 68%, para rebajarla hasta un 57%; y finalmente, asegurar que el Ayuntamiento esté preparado para seguir luchando contra el virus y sus efectos a nivel económico y social.

“Con este presupuesto queremos garantizar que la ciudad no pierda ninguna oportunidad en la etapa de recuperación y reconstrucción poscovid, al mismo tiempo que seguiremos dando respuesta a la herencia urbanística del PP, sin dejar de avanzar en la construcción de la nueva Vila-real del siglo XXI”, recuerda el alcalde, José Benlloch.

El primer edil incide en que el presupuesto se ha retrasado a causa de diferentes contratiempos como la llegada de nuevas sentencias urbanísticas de la etapa del PP, que se han sumado a otros imprevistos como el incremento del 2% en el salario de los empleados públicos aprobado por el Gobierno central, los incrementos de costes energéticos por la subida de la luz y el gas, repunte en el gasto por el tratamiento de los residuos, aumento del IPC en el precio de los suministros y contratos, e incertidumbre en ingresos como la plusvalía.

El capítulo de inversiones asciende a 1,5 millones, de los que 870.000 euros son para el pago de las sentencias urbanísticas con cargo a un préstamo, mientras que las pequeñas inversiones se financiarán con recursos ordinarios. Como ya avanzó Benlloch, el presupuesto “únicamente crece en un 2% respecto al de 2021, la cantidad que destinamos a seguir pagando empastres del PP”. “Estas cuentas demuestran que la subida del IBI un 5 %, con arreglo al IPC, era necesaria porque mientras otras poblaciones como Almassora o l’Alcora tienen más de 1.600 euros por habitante, en Onda tienen más de 1.300 euros, en Vila-real apenas tenemos 1.000 euros de presupuesto por habitante”, recalca el primer edil.

Una de las prioridades será la reducción del endeudamiento, que en este momento se sitúa en el 68%, de manera que “únicamente vamos a endeudarnos en 870.000 euros para pagar las últimas sentencias del jardín de Jaume I y la avenida França, mientras que amortizaremos tres millones de euros de préstamos”, subraya Benlloch, quien detalla que la previsión es que la deuda acabe en un 57% a final de año. Las cuentas permitirán además garantizar y mejorar la prestación de la cartera de servicios que el Ayuntamiento ha ido incrementando en los últimos años, por ejemplo con la apertura de nuevas instalaciones deportivas.

También se apuesta por proyectos que el virus ha frenado, como la remodelación del albergue del Termet, y otras actuaciones en trámite como la apertura de las calles de la antigua fábrica Herarbo, además de mantener y reforzar el capítulo de convenios, que asciende a 3 millones de euros, con un total de 60 convenios con 53 entidades que trabajan para mejorar la ciudad.

Otro de los aspectos que queda asegurado en el nuevo presupuesto es la lucha contra la pandemia a través de una partida de 250.000 euros con el fin de consensuar nuevas medidas de reactivación y recuperación económica en la Mesa del pacto local por el renacimiento, que reúne a los grupos municipales y a las asociaciones de comercio y hostelería.

Del total del presupuesto, el capítulo de Personal copará un 41,2%, con 21.263.770 euros, una cifra que incluye la subida salarial del 2 % para los empleados públicos aprobada por el Gobierno central, que en el caso de Vila-real supone un aumento de 386.000 euros. El capítulo de gastos corrientes en bienes y servicios ascenderá a 23.010.223 euros.