Cinco coches que pasaron a la historia del cine

¿Qué sería de los héroes de los cuentos modernos sin sus fieles automóviles? Deportivos, elegantes, rápidos y algunos incluso elocuentes, hoy recordamos cinco de los coches que han pasado a formar parte de la historia del cine.

¿Sabías que el primer automóvil con motor de combustión interna fue diseñado en torno a 1860 y que la primera presentación cinematográfica tuvo lugar en 1895? La aparición de dos de los mayores representantes de la cultura contemporánea en tan solo treinta años es tan solo una curiosidad, pero lo cierto es que los destinos de ambos han aparecido entrelazados desde que el hombre adoptó al automóvil por metálico Rocinante y dejó sus libros de caballería para ir al cine.

Quizá el cine simplemente revele la importancia que los automóviles poseen en nuestra vida diaria (recordemos que su uso no se popularizó hasta principios del siglo XX); quizá los creadores de epopeyas modernas hayan sabido identificar bien qué revela el coche sobre la identidad del conductor y aprovechen este conocimiento para perfilar las personalidades de sus héroes y villanos; quizá, simplemente, el coche elegido para co-protagonizar ciertas películas haya sido el resultado de una campaña de marketing. Sea como fuere, la historia del cine nos ha dejado cientos de escenas impagables de persecuciones y cabriolas indescriptibles. Cientos de momentos de bocas abiertas y ojos mirando al cielo, como clamando «¿Cómo esperan que me crea que un coche puede hacer todo eso?». En realidad, no importa. A los amantes del cine de acción nos encantan las escenas inverosímiles, mucho más si se realiza al volante de un vehículo de ensueño que complementa a la perfección al protagonista de la escena.

Elegir el coche para una película no debe ser tarea fácil. Sin embargo, en ocasiones la tarea ha resultado tan exitosa que ciertas películas son casi más recordadas por sus coches que por sus argumentos. Muchos de ellos se han convertido en iconos de una época, que ahora puedes tener en casa gracias a ModelSpace. Nos hemos puesto nostálgicos y queríamos recordar algunos de esos coches de película. ¿Te acuerdas de estos?

DeLorean DMC-12 de Regreso al Futuro, 1985

No hay lista de coches de película que no contenga al famosísimo DeLorean, el único modelo fabricado por la DeLorean Motor Company a principios de los ochenta y que fue, junto con KITT de El Coche Fantástico, el sueño de la infancia y adolescencia de tantos. Y aunque hayamos pasado de sobras el 2015 y no hayamos visto ni de lejos los monopatines voladores, algunos de nosotros aún mantenemos la esperanza…

Lamborghini Countach de Los Locos del Cannonball, 1981

Una película de carreras como no hay otra, Los Locos del Cannonball está tan caracterizada por sus famosísimos actores (Burt Reynols y Roger Moore entre otros) como por el Lamborghini Countach. Sus líneas rectas lo convierten en un modelo singular y futurista que posiblemente hoy no estaría de moda, pero el éxito de Los Locos del Cannonball lo convirtió en un icono de los años 80.

Nissan Skyline GT-R R34 de 2 Fast 2 Furious, 2003

Es realmente difícil tratar de escoger tan solo uno de los cochazos de una película como 2 Fast 2 Furious, pero nos quedamos con el Nissan Skyline que Brian O’Connor consigue tras perder su Dodge Stealth. La primera generación de este modelo deportivo comenzó a fabricarse a finales de los sesenta, nunca se fabricó fuera de Japón y llegó a ser apodado Godzilla debido a sus impresionantes características.

Austin Mini Cooper S de The Italian Job, 1969.

 

De nuevo una película en la que es difícil escoger. El Lamborghini miura, un Fiat Dino, Jaguars XKE… Pero es innegable que una de las mejores escenas de la película (si no la mejor por descontado) es la persecución por las calles de Turín… en mini coopers. El Mini Cooper había sido creado tan solo diez años antes del estreno de la película como modelo económico y revolucionario dentro de la industria. La película de Michael Caine solo consiguió popularizarlo más.

Aston Martin DB5 de James Bond: Spectre 007, 2015

 

El agente Bond nos tiene acostumbrados a elegantísimos coches británicos desde su primera incursión en el cine en 1961 con Agente 007 contra el Dr. No. En aquella primera película, Sean Connery conducía un Sunbeam Alpine Series II. Seis actores e innumerables coches después, James Bond no renuncia a su icónico Aston Martin DB5.

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