Datos sobre las víctimas de trata en Castellón

Datos sobre las víctimas de trata en Castellón

Belén Sánchez: "En los últimos años se observa un cambio en la prostitución callejera hacia el uso de pisos".

 

El sábado, 23 de septiembre, se celebra el Día Mundial contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Personas. El Colegio Oficial de Trabajo Social de Castellón se une a esta conmemoración para denunciar la trata como una de las formas más extremas de violencia contra las mujeres. Además, destaca el papel fundamental del Trabajo Social en la atención a las víctimas, ya que proporciona el apoyo psicosocial necesario para garantizar el acceso a sus derechos humanos.

La trata de personas representa una grave violación de los derechos humanos de las víctimas y, sin embargo, sigue siendo socialmente tolerada, convirtiendo a las mujeres en objetos de consumo masculino.

Según advierte la Fundación Salud y Comunidad (FSC) de Castellón.

La trabajadora social colegiada en el Colegio Oficial de Trabajo Social de Castellón y promotora del programa IMMA en la FSC, Belén Sánchez, conoce en profundidad la realidad de las víctimas de explotación sexual y trata en la provincia. Este programa brinda apoyo a mujeres que ejercen la prostitución, priorizando a aquellas que son víctimas de trata con fines de explotación sexual. El enfoque se centra en la inclusión a través del acceso a derechos sociales y de salud.

Belén Sánchez señala,

Si bien la existencia de la trata no es nueva, lo inaceptable es su persistencia a lo largo del tiempo y la aceptación social que rodea este fenómeno. Esto puede deberse a la falta de conciencia sobre su continuación, ya que bajo la apariencia de trabajo sexual libre, se esconde una explotación de mujeres y niñas que tiene graves consecuencias para su salud física y mental, causando un daño irreparable en sus vidas.

A través del programa de la FSC y del equipo en el que participa Belén Sánchez en la provincia de Castellón, se brinda atención principalmente a mujeres procedentes de Nigeria, Rumanía y varios países de América Latina.

El 50% de estas mujeres son menores de 35 años, lo que significa que el otro 50% ha estado siendo explotado durante mucho tiempo.

Explica la trabajadora social. En los últimos años, han observado un cambio en la prostitución callejera hacia el uso de pisos, especialmente a raíz del estado de alarma, debido a la disminución del control externo y del acceso de personas que puedan ayudar a estas mujeres.

Las víctimas comparten un patrón común de vulnerabilidad, que a menudo se debe a la pobreza o la falta de apoyo social. También suelen ser captadas a una edad temprana, algunas incluso siendo menores de edad, a menudo a través del engaño. Estas mujeres son forzadas a entrar en la prostitución y son explotadas durante largos periodos de sus vidas, según informa el equipo de la FSC.

Organizaciones sociales que trabajan en esta problemática advierten que en el 80% de los casos de trata se utilizan las redes sociales, y las mujeres jóvenes son las principales víctimas. Aunque este patrón es común en nuevas captaciones para la explotación sexual en línea o en locales y viviendas, no es la práctica habitual en el sector de población con el que están trabajando en este momento en Castellón.

Se trata de mujeres que fueron captadas mediante el «lover boy», un hombre que las seduce y luego las explota o vende, o a través de ofertas de trabajo falsas en España.

Aclara, Belén Sánchez.

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Esta profesional del Trabajo Social destaca que el programa IMMA se originó en 2013 a raíz de un proceso de escucha activa hacia las mujeres que se encontraban en situación de prostitución. Estas mujeres expresaban su necesidad de recibir atención psicosocial, especialmente desde el Trabajo Social, para acceder a sus derechos. Hasta ese momento, la atención se centraba principalmente en aspectos sanitarios y en la prevención de enfermedades de transmisión sexual, lo cual era necesario pero insuficiente. Las mujeres solicitaban acceso a derechos de ciudadanía y buscaban apoyo para lograrlo.

Aquí es donde se enfatiza el papel fundamental de los profesionales del Trabajo Social en su intervención con las mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual.

El Trabajo Social es una herramienta eficaz y valiosa para la defensa de los derechos humanos y ciudadanos. Para ser más específica, creo que tenemos una formación que nos permite acercarnos, comprender y comprometernos con personas y grupos que enfrentan situaciones complejas y dificultades con la vulneración de derechos, violencia, etc. Al mismo tiempo, conocemos los mecanismos del sistema para brindar respuestas y, cuando estos fallan, buscamos alternativas o creamos nuevos mecanismos.

Explica.

En cuanto a la erradicación de esta «lacra social», se enfatiza que aún queda mucho trabajo por hacer, ya que la sociedad tiende a aceptar la prostitución sin considerar la explotación y la violencia que la rodea. A menudo se presenta como una supuesta libertad y elección del trabajo sexual, pero en realidad existe una explotación y violencia detrás de esta actividad. Sin embargo, se reconoce que, en comparación con hace una década, la sociedad está más enfocada en abordar este problema.

Se destaca,

La importancia de la colaboración entre las fuerzas de seguridad del Estado, las organizaciones y las administraciones en la lucha contra la trata. Las leyes deben perseguir tanto a los tratantes y explotadores como promover la rehabilitación de las mujeres explotadas en el territorio.

También se hace hincapié en la necesidad de sensibilizar a la población, especialmente a los jóvenes. Es esencial trabajar intensamente en la reducción de la demanda futura y actual de servicios sexuales, especialmente cuando se observa un aumento en prácticas sexuales cada vez más violentas y denigrantes hacia las mujeres, muchas de las cuales son introducidas a través de la pornografía, entre otros medios.

Belén Sánchez Garcés

Belén Sánchez Garcés es una profesional con una Diplomatura en Trabajo Social otorgada por la Universitat de València. Además, ha completado un Postgrado de Especialización Profesional en Violencia de Género y se ha especializado en la intervención con víctimas de violencia de género. Cuenta con una impresionante trayectoria de 26 años de experiencia en el ámbito de la exclusión social.

Actualmente, desempeña el cargo de directora de Programas de Inclusión en la Fundación Salud y Comunidad. Destaca por ser una de las impulsoras del Programa «IMMA,» que se centra en brindar apoyo a víctimas de trata con fines de explotación sexual y mujeres involucradas en la prostitución. Su compromiso y experiencia son fundamentales en la lucha contra esta problemática social.